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Cresta de la Pez – Bachimala


Vendo botas de montaña

En buen estado aunque se nota el desgaste propio del uso. Interesados dejar un comentario al final de este post. ¡Me las quitan de las manos!

Vendo botas de montaña

Pues si, así quedaron las botas de mi amigo Manu después de escalar la cresta de la Pez en el Pirineo aragonés. A mitad de actividad una de las suelas se despegó y la otra lo hizo durante la bajada. Pudimos apañarlas con un poco de cinta americana y algunos cordinos. El arreglo fue suficiente para terminar la ruta y volver al refugio de Tabernés desde donde habíamos comenzado 15 horas antes.

La cresta de la Pez recorre la arista que va desde los picos de la Pez hasta el Gran Bachimala o Pico Schrader y en ella se ascienden 8 cumbres de más de 3.000 metros. Opcionalmente se puede continuar más allá del Bachimala hasta la punta del Sable sumando un tresmil más a la actividad.

Los picos que conforman esta cresta y que nosotros ascendimos son:

  • Pico de la Pez (3.024 m)
  • Pico del Puerto de la Pez (3.018 m)
  • Pic de L´Abeille (3.029 m)
  • Pico Marcos Feliú (3.057 m)
  • Pequeño Bachimala (3.061 m)
  • Punta del Ibón (3.100 m)
  • Punta Ledormeur (3.120 m)
  • Gran Bachimala (3.120 m)

El recorrido desde el Pico del Puerto de la Pez hasta el Abeillé es el más técnico pero se desarrolla, en general, en terreno con buena roca (un paso de III+). Desde aquí hasta la Punta Ledormeur el terreno es mucho más sencillo. La bajada hasta el collado del Bachimala se hace destrepando un muro de unos 12 metros sobre regletas algo expuesto en el que es recomendable una cuerda (II+). Los últimos 100 metros hasta la cumbre del Gran Bachimala exigen una trepada penosa sobre terreno extremadamente descompuesto y muy delicado, aunque fácil.

Romero observa el mar de nubes en el valle de Louron

Se trata de una cresta que había intentado sin éxito en varias ocasiones y que tenía pendiente hacía ya tiempo. Al final creo que ha llegado en el momento oportuno y la he disfrutado un montón.

La idea inicial era subir el Balaitus por la brecha de Latour, pero por diversos motivos tuvimos que ir posponiendo la actividad y con el tiempo transcurrido las temperaturas habían subido mucho. Temí que la rimaya en la brecha fuera grande y propuse un cambio de planes. A todos los participantes les pareció bien, así que el viernes 23 de junio quedamos los que íbamos desde Alicante (Manu, Romero, Lidón y yo) con Jordi (que venía de Barcelona) en el refugio de Tabernes, nuestro campo base para esta actividad.

Acceso

Desde San Juan de Plan, último pueblo de la escondida Bal de Chistau, sale una pista que recorre la cabecera del valle y se dirige al Parque Natural Posets Maladeta. Está pista llega a un amplio llano conocido como Els Plans donde se sitúan el campamento Virgen Blanca y el camping El Forcallo. La pista continúa hasta los refugios de Viadós y Tabernés. Para llegar a este último debemos tomar un ramal a mano izquierda después del camping. Cuando nosotros fuimos la pista no estaba en muy malas condiciones y pudimos ir en coche hasta la puerta del refugio.

Puerto de la Pez

Llegamos el viernes justo antes de anochecer, Jordi desde Barcelona llegó unos minutos después. No había nadie. Nos instalamos, cenamos y nos fuimos a dormir temprano pues al día siguiente tocaba madrugar.

Al poco de quedarnos dormidos llegó otro grupo de catalanes que pensaban hacer lo mismo que nosotros.

Aproximación

A las 5 de la mañana suena el despertador y hasta las 6:20h no nos ponemos en marcha. Los catalanes que llegaron ayer por la noche salen veinte minutos antes que nosotros.

Desde el refugio bajamos unos metros hasta dar con una pista que cruza el río por un puente de cemento. Tras cruzar subimos por un camino que se aleja del curso y que enlaza con el PR-HU 114, senda balizada que se dirige a los Puertos de la Madera y de la Pez. En este primer tramo la ruta discurre por un espeso bosque de pino.

Pequeña trepa en el Puerto de la Pez

La senda pasa por el idílico Vado de Bachimala donde está el desvío que sube al puerto de la Madera y que deberíamos tomar si fuéramos a hacer los Culfredas. Nosotros continuamos la dirección que traíamos vadeando dos pasarelas rústicas de troncos que permiten cruzar el barranco de la Madera y el Cinqueta de la Pez. Desde el pluviómetro allí existente, debemos buscar un camino que sigue la margen izquierda del valle y que gana altura remontando el curso del río.

El camino se aleja del río ganando altura para superar una garganta donde se suceden cascadas y badinas. El valle se caracteriza por tener un perfil escalonado: sucesivos rellanos separados por resaltes que el río supera con estrechos y saltos. Afrontamos el último resalte para cambiar de orilla justo antes de un gran llano que aparece a los pies del Puerto de la Pez. Un último esfuerzo y llegamos al puerto.

El Puerto de la Pez es un collado que da paso al valle francés de Louron y desde él disponemos de una buena vista de ambas vertientes. En el lado francés podemos disfrutar de un magnífico mar de nubes, exactamente igual que cuando fuimos ha hacer la cresta de la Munia.

Primeros pasos en al cresta de la Pez. El Bachimala al fondo

Ahora abandonamos el camino y continuamos a plena cresta, primero por la vertiente aragonesa y luego por el filo. Todavía sin ganar altura alcanzamos una amplia ladera herbosa que va a poner fin a la estrecheces. Nos vamos alejando de la cresta buscando un vallecito que se forma a nuestra derecha. Una vez alcanzado el camino se hace más evidente. Se remonta su fondo siguiendo unos hitos hasta un circo rocoso en cuyo final avanzamos completamente hacia la izquierda buscando la arista que se yergue hacia el pico de la Pez.

En este punto nos encontramos con los catalanes que bajan de hacer los dos picos de la Pez y que desisten de hacer la cresta pues las condiciones no les parecen buenas. Nosotros continuamos por la pronunciada ladera y coronamos así el primer monte de la jornada, el Pico del Puerto de la Pez (3.018 m). Efectivamente desde aquí se ve la mitad de la cresta cubierta de nubes. También lo están los vecinos Culfredas. Descendemos este primer pico y hacemos el segundo de la jornada, el Pico de la Pez (3.024 m) que está a solo 5 minutos de su vecino.

Toca tomar una decisión y optamos por ir hasta el Pic de L´Abille y si las condiciones lo permiten continuar por la cresta. En caso contrario volveremos por donde hemos venido.

Escalada de la Cresta de la Pez o del Bachimala

Así pues regresamos a la cota más occidental del pico de la Pez para comenzar a avanzar sobre la cresta propiamente dicha. Lo hacemos por zonas de grandes bloques y por el mismo filo. Hay que realizar trepadas y destrepes sucesivos (II-). En algunos casos debemos evitar el filo y lo hacemos siempre por la vertiente aragonesa excepto en una ocasión que nos vamos al lado francés. Pero nos hemos equivocado y nos vemos obligados a volver sobre nuestros pasos y superar el tramo por la vertiente aragonesa.

Destrepe entre los Picos Puerto de la Pez y Abielle

A ratos hay hitos que nos indican la ruta a seguir, pero la mayor parte de las veces es nuestra intuición la que manda.

A mitad de camino entre el puerto de la Pez y el Pico Abielle nos encontramos el paso más delicado de la cresta. Se trata de una escalada completamente vertical (III+) que sube a lo más alto, donde unos hitos nos indican que vamos por el buen camino. Los agarres son buenos y la roca firme así que lo superamos sin problemas. No obstante Romero evita el paso recorriendo la repisa hacia la derecha y destrepando después unos metros. Se encuentra con un diedro (III-) que da paso a una chimenea y por fin llega hasta donde nos encontramos los demás. Aún tenemos que superar algunos pasos más de escalada antes llegar a una depresión pedregosa a la vera del Pico Abielle (3.029 m). Romero que está pletórico llega antes que nadie.

En la cumbre hace mucho viento y decidimos descansar y tomar algo protegidos en la citada depresión pedregosa. No sirve de mucho pues el viento es casi igual de intenso y no estamos muy cómodos. Sin embargo parece que las nubes están abriendo y decidimos seguir escalando la cresta. Creo que todos tenemos claro que vamos a llegar hasta el Gran Bachimala aunque por prudencia nadie se atreva a verbalizarlo.

Regresamos unos metros para enfilar el ramal de cresta que se encamina al sur. No se puede hablar de camino o traza, es la propia cresta la que indica el camino a seguir. Los picos Marcos Feliú, Pequeño Bachimala y Punta del Ibón se van sucediendo sin grandes complicaciones, avanzamos rápido y ya tenemos claro que haremos toda la cresta, nos cuesta menos que volver sobre nuestros pasos.

Trepas y destrepes se suceden en la primera parte de la cresta

Algo después de este último pico me paro a esperar a mis compañeros que veo en la lejanía. Voy tan contento y motivado que los he dejado atrás sin darme cuenta. Tras varios minutos de espera aparece Jordi y me dice que la bota de Manu está destrozada y que estaban haciendo un apaño para continuar. Por fin llega Manu, terminamos de apañar la bota con unos cordinos y cinta americana, y seguimos, no hay otra posibilidad.

A Manu no parece afectarle demasiado la rotura de su bota y continúa escalando a buen paso justo detrás mío. Llegamos a la Punta Ledormeur, último pico antes del Gran Bachimala.

Tras su descenso las cosas se ponen algo más complicadas. Nos encontramos con un destrepe de unos 10-12 metros de una placa lisa que exige depurar los movimientos. Unas regletas ayudan a bajar. Cuando comienzo a hacerlo Jordi echa una cuerda y me ayudo de ella para destrepar. Manu baja como yo, pero el resto decide rapelar el murete.

Llegamos a un collado justo antes de la subida al Gran Bachimala. La roca es espantosa, se deshace como un azucarillo y para salvar este resalte vertical salimos a la derecha hasta alcanzar una canaleta inclinada. Hemos hecho dos grupos para evitar la caída de piedras. Manu y yo vamos por delante muy pegados, avanzamos lentos y con cuidado. Poco a poco la pendiente pierde intensidad y por fin salimos al cordal que llega a la cumbre.

Lidón rapelando antes de afrontar el la subida al Gran Bachimala

Estamos muy contentos, nos abrazamos y festejamos nuestra actividad. El resto del equipo tarda casi media hora más en llegar, se han entretenido mucho, pero no hay prisa, tenemos toda la tarde por delante. Tras un merecido descanso, que aprovechamos para hidratarnos y comer algo, decidimos continuar hasta la Punta del Sable. Manu se ha adaptado a sus suelas con cordino y dice que no tiene ningún problema en seguir.

Lo hacemos dirección sur-sureste sobre la arista que que está coronada por numerosos pináculos rocosos. Sin embargo cuando nos encontramos a mitad de camino entre el Bachimala y la Punta del Sable alzamos la vista y vemos que unos grandes nubarrones se dirigen directos a nosotros. A pocos metros de donde nos encontramos ya está lloviendo. Decidimos darnos la vuelta, y la decisión es correcta pues antes de llegar nuevamente a la cumbre del Bachimala nos caen las primeras gotas. Durante el descenso por la vía normal incluso graniza.

Bajada

Desde la cumbre seguimos el camino de la vía normal al Bachimala señalizado con hitos. Siguiendo este camino se llega al refugio de Viadós sin pérdida. Nosotros sin embargo nos desviamos antes del collado de la señal de Viadós para bajar por el barranco de Bachimala, que es un camino mucho más directo hasta el refugio de Tabernés.

En la parte alta del barranco damos más vueltas de la cuenta, e incluso nos vemos enmarronados en un destrepe algo feo (más por la caída de piedras que por la dificultad). Una de ellas pasa silbando junto a mi.

Yendo hacia la punta del Sable

Bajamos a plena pendiente buscando el río que se encuentra más abajo hasta que por fin llegamos. Nuevamente nos hemos separado, y Jordi, Manu y yo que vamos por delante nos sentamos a descansar y ha esperar a nuestros compañeros.

Cuando llegan seguimos la senda señalizada con hitos que discurre junto al río y que baja hasta el Vado de Bachimala. Allí se encuentra el pluviómetro junto al que pasamos por la mañana. La bajada se está haciendo larga y pesada, y puesto que ya no hay pérdida bajamos cada uno a nuestro aire. Delante vamos Manu, Jordi y yo, y detrás Lidón y Romero.

Tras casi 15 horas de actividad, por fin llegamos al refugio de Tabernés. Nuestros compañeros lo hacen 40 minutos después.

Ha sido una ruta impresionante y hemos tenido mucha suerte con el tiempo. No ha hecho sol y la lluvia ha comenzado en la bajada. Hemos hecho bien en arriesgar. Y es que, el que no arriesga no gana. No obstante no critico lo más mínimo a los catalanes que se dieron la vuelta por la mañana. Creo que es importante y muchas veces difícil tomar la decisión de darse la vuelta.

Magnífica una gran actividad con un gran grupo de amigos con los que es muy difícil coincidir (a algunos de ellos no los veía desde hace más de dos años). Además me he quitado una espinita pues la ruta la tenía pendiente desde hace años. Y lo mejor es que he disfrutado un montón.

¡Nos vemos en la montaña! Y si queréis las botas de Manu dejar un comentario.

Resumen de la actividad

Parque Natural Posets Maladeta (Pirineo aragonés)

Cresta de la Pez (PD. Pasos aislados de AD)

24 de junio de 2017

18,88 kilómetros

1.682 metros

14 h 46 min

Cubierto y con viento. Tormenta de varano por la tarde

Enlace al track en Wikiloc

Mapas de la ruta

Galería de fotos

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