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Ascendiendo por el valle de Lanjarón

Esquí de montaña en Sierra Nevada

Esqui de montaña en Sierra Nevada

Intentamos subir al Pico del Caballo y acabamos en el de Elorrieta

Camarón se arranca por bulerías en el reproductor de cds del coche mientras atravieso la Sierra de Huetor dirección Alicante. Me gusta despedirme de Granada con flamenco por más que José Monge sea gaditano. Empecé a escucharlo gracias a Poli hace ya muchos años, y ha sido con él, y con Buitre, con quienes he disfrutado este intenso fin de semana de esquí de travesía en Sierra Nevada.

Cada vez que me desplazo por estas latitudes, lo que hago con relativa frecuencia (aunque no tanto como me gustaría), cuento las sierras que me quedan hasta mi destino y recuerdo o imagino actividades en cada una de ellas. El viaje así imaginando, soñanado y recordando se hace mucho más ameno. Hoy aunque no tengo con quien compartir estas aventurillas, pues viajo solo, no dejo de soñar. Tampoco de recordar con vivas fotografías mentales todo lo que han dado de sí los últimos dos días.

Parece mentira que hace apenas 50 horas estuviera aún en casa indeciso sobre que hacer el fin de semana. Las opciones erán dos. Ir a Sierra Nevada a hacer esquí de travesia con unas predicciones meteorológicas más bien malas pero con dos compañeros excepcionales, o quedarme en Alicante relajado y la posiblidad de salir una mañana a escalar.

Mis ganas al final se impusierón a la pereza de preparar la mochila, hacer los casí 400 kilómetros que me separan de Granada solo y la imagen mental de largas horas de porteo con una mochila con kilos de más y el previsible viento desequilibrando la carga. La esperanza de disfrutar de alguna buena pala de nieve, las horas de refugio con los amigos y de que el domingo el tiempo nos de un respiro me dan el empuje necesarío para tirar hacía delante.

Así pues, a las 17:00h salgo de casa y llego a la de Poli hacía las 20:30h. Tras terminar de preparar las cosas de mañana salimos a tomar algo por la que fué la capital del reino Nazarí. Las últimas cervezas las echamos en casa de Santi el primo de Poli quien ya apareció en este blog en está otra entrada.

Desde el principio el tiempo no pintaba muy bueno
Desde el principio el tiempo no pintaba muy bueno

El sábado a las 7:15h estamos en casa de Buitre y desde allí nos dirigimos a Lanjarón desde donde tomamos una pista que nos conduce hasta las próximidades del refugio de Ventura donde comienza nuestra ruta. La aproximación en coche hasta aquí es larga y hasta 10:00h no nos ponemos en marcha.

Aunque el cielo está bastante encapotado, el tiempo de momento no es malo. La ruta comienza remontando un senderillo que tras pasar por el refugio de Ventura (en ruinas) llega a una acequia que hay que seguir durante un rato bastante largo hasta que se acaba en una pequeña presilla. Sorteamos la presa por el margen izquierdo en nuestro sentido de la marcha y continuamos por otro senderillo que aparece y desaparece y avanza junto al río. Cuando consideramos que hay suficiente nieve nos calzamos los esquís que resultan mucho más cómodos en los pies que cargados en la mochila.

A partir de este momento el tiempo va cada vez a peor. La niebla se cierra por completo, empieza a nevar con bastante intesidad y el viento comienza a soplar con mucha fuerza, por suerte para nosotros de cola. En estas condiciones nos resulta imposible saber cual es el itinerario que da acceso al refugio del Caballo al que nos dirigimos para pasar en él la noche. Tenemos que tirar hacía la izquierda pasada una gran franja rocosa, pero dónde.

Buitre y Poli avanzando valle arriba
Buitre y Poli avanzando valle arriba

Tanteamos por un vallecillo y nos vemos sin saber muy bien como en mitad de unas paredes rocosas que no parecen llevar a ningún sitio concreto. Poli insinua que escalemos por una de ellas que no parece tener dificultad en sus primeros metros, pero tampoco sabemos como será después ni donde nos lleva. Esta posibilidad con la perspectiva de un destrepe con los esquis en la mochila no me parece muy alagüeña. Creo que nos podríamos embarcar en un auténtico marrón y las posibilidades de que nos deje donde creemos tampoco son muy altas. Así pues decidimos dar la vuelta por donde hemos venido, aunque tampoco resulta del todo facil porque nuestras huellas las ha borrado la ventisca.

En todo caso conseguimos bajar nuevamente por debajo de la franja rocosa y volvemos a ascender valle arriba con la perspectiva de encontrar el paso que nos deje en el cada vez más ansiado refugio. Tras varias subidas y bajadas remontando canales y pequeñas palas por fin nos rendimos a la evidencia, estamos perdidos buscando una aguja en un pajar, en este caso un refugio entre la niebla.

Siguiendo los consejos de Buitre (a la sazón guía de montaña) hemos decidido que si a las 18:00h no hemos encontrado nada nos damos la vuelta y bajamos por el valle hasta el coche. Sin embargo a las 16:30h, hora y media antes de lo acordado, y cuando es evidente que estamos dando palos de ciego, cabizbajos nos damos la vuelta para volver definitivamente al coche.

La bajada sobre una nieve excelente no se puede disfrutar en absoluto por la intensa niebla, el viento y los lacerantes golpes del granizo sobre la escasa piel de nuestra cara que queda al descubierto. Bajamos abatidos y desmoralizados. Nos esperan unas cuantas horas de lo más incomodo con las pesadas mochilas y bajo este intenso temporal.

De pronto en mitad de la niebla veo un refugio, no lo puedo creer:

-¡Chicos, el refugio!

No damos crédito, hemos encontrado el refugio, y eso que antes hemos pasado por aquí. Claro que el refugio está totalmente cubierto de nieve y solo asoma la pared que tenemos delante. Buitre y Poli tienen claro que no es el de el Caballo y así me lo hacen saber, pero que más da. Es un refugio.

El ventanuco situado a mi izquierda es por donde accedemos al refugio
El ventanuco situado a mi izquierda es por donde accedemos al refugio

Buitre nos informa que es el refugio del Peñon Colorao dónde está prohibido hacer noche pues en él habita un murciélago en peligro de extinción. Consideramos más importante nuestra propia seguridad que la del mencionado murciélago así que decidimos que este es nuestro sitio. Dudo que con el frio que hace el animal pueda sobrevivir aquí por lo menos en estas condiciones. Quizá en verano y con más insectos…

El refugio tiene las puertas clausuradas. Pero tiene dos pequeños ventanucos por donde Poli se cuela a investigar. Por mi con que tenga techo es más que suficiente, estoy agotado.

El refugio está lleno de nieve que se ha colado por las ventanas, pero no está sucio. Para nosotros ahora mismo es mejor que el Ritz, así que aquí nos quedamos. Nos lleva un rato bastante largo dejar una zona en condiciones donde poner nuestras esterillas, pero al mismo tiempo nos permite entrar en calor. En un ataque de delírio a Poli y a mi se nos ocurre hacer un pequeño iglú dentro del refugio y de hecho levantamos la primera franja de bloques de hielo, mientras Buitre nos observa con una cara que da a entender que nos toma por dos locos, lo cual no se aleja del todo de la realidad. Finalmente el cansancio no nos permite terminarlo.

Sacamos ropa para cambiarnos, pero descrubrimos que casi todo está mojado, así que con mucho optimismo lo vamos colgando en distintos puntos del refugio para ver si se va secando. Había traido una funda cubremochila, pero se me ha pasado ponerla. El plumas, los calcetines y la ropa interior de recambio, todo está mojado. Por suerte el saco siempre lo llevo dentro de una bolsa de basura, precisamnete para evitar que se moje. La ropa de mis compañeros no está mucho mejor. Nos vamos dejando cosas unos a otros para que estemos todos más o menos secos.

Después de una cena menos copiosa de lo habitual pero en todo caso reconfortante nos metemos en el saco bastante pronto ya que no se puede estar en ningún otro lugar. Agotados, caemos enseguida sin poner la alarma para mañana porque tampoco sabemos que tiempo va a hacer, y si hace malo donde mejor se está es en el saco.

Comenzamos nuestra ruta hacía el pico de Elorrieta
Comenzamos nuestra ruta hacía el pico de Elorrieta

Hacía las ocho de la mañana soy el primero en salir del saco y compruebo que el tiempo ha dado un cambio radical. Aunque aún sopla algo de viento lo hace con menos intensidad que ayer y el cielo está completamente despejado.

Quizá el momento más duro del fin de semana sea el de vestirse por la mañana. La ropa que he metido en el saco para que se fuera secando sigue mojada, pero no hay otra cosa. La que dejamos ayer colgada está hecha un bloque de hielo, así que de esa nos olvidamos. Sin prisa, pero sin pausa nos ponemos en marcha dejando casi todo en el refugio. Luego volveremos a recogerlo.

Nada más pisar la nieve comprobamos que los condiciones son inmejorables. Subimos rápidos por lo que nos queda de valle dirección al pico Elorrieta que tiene un altura de unos 3.200 metros. La subida hoy se disfruta muchísimo y el viento además va amainando poco a poco. Una vez en el pico y tras disfrutar de las magnificas vistas y comprobar que las condiciones de la nieve en el resto de la Sierra no son tan buenas como aquí, entramos en el refugio de Elorrieta para tomar algo antes de bajar.

Ya en los primeros metros de bajada confirmamos lo dicho anteriormente la nieve está ¡cojonuda! Disfrutamos de un descenso espectacular. En mi caso, nunca he disfrutado una bajada tan buena en esqui de travesía, un auténtico lujo.

No tardamos en estar de vuelta en el refugio del Peñon Colorao y tranquilamente recogemos todo, tomamos algo, descansamos y comentamos la jugada. Reemprendemos la marcha está vez con las mochilas cargadas. Aunque no tan buena como la primera, disfrutamos de otra bajada muy buena y llegamos prácticamente hasta la presilla donde la falta de nieve nos obliga a quitarnos las esquís y terminar lo que queda de ruta a pie.

Lo que nos queda de camino hasta el coche lo compartimos con un par de personajes de lo más curioso que nos encontramos en la vereda.

Después de festejar nuestra ruta con unas merecidas cervezas y alguna tapa en Lanjarón vamos a casa del Buitre donde comemos algo más y ya nos despedimos. A mi aún me quedan unas horitas antes de estar de nuevo en casa.

Ha sido un intenso fin de semana de esqui de travesia en Sierra Nevada cuando la temporada de nieve ya la dábamos por terminada. He disfrutado con dos compañeros excepcionales con los que quiero volver a hacer algo ¡YA!

La semana que veien tenéis los 101 de Ronda para los que os deseo la mejor de las suertes.

Vídeo

Estoy intentando montar un pequeño vídeo con algunas cosas que grabamos durante esta ruta. Cuando lo tengo lo subo.

Disfruta del vídeo que he preparado.

Galería de fotos

Haz clic en las fotos para verlas más grandes.

Resumen de la actividad

Nivel de esfuerzo Esfuerzo Medio-alto
Tipo de ruta Ruta De ida y vuelta
Peligro de aludes, escala Traynard Traynard S2-S3
Dificultad técnica esquí de travesia, escala Blachére Blachére EB

Entorno y medio

Zona donde se realizó la actividad Parque Nacional de Sierra Nevada
Lugar donde se realizó la actividad Alpujarra granadina
Zona natural protegida Espacio natural protegido
Actividad con vivac Actividad con vivac

Resumen de la actividad

Nivel de esfuerzo Esfuerzo Medio-alto
Tipo de ruta Ruta De ida y vuelta
Peligro de aludes, escala Traynard Traynard S2-S3
Dificultad técnica esquí de travesia, escala Blachére Blachére EB

Entorno y medio

Zona donde se realizó la actividad Parque Nacional de Sierra Nevada
Lugar donde se realizó la actividad Alpujarra granadina
Zona natural protegida Espacio natural protegido
Actividad con vivac Actividad con vivac

11 comentarios en “Esquí de montaña en Sierra Nevada

  1. Q pasada de fotos. Y de video,!!!!!! Menudo paqueton q cabro……..nes.
    Si es que me pierdo las mejores…aunq menuda travesia os pegasteis
    Por lo q veo fue bastante dura….
    Ahora a sacar los hierros para seguir en forma y repetir una de estas en la próxima nevada!!!
    Besos
    Meri

  2. Joder ¡¡; la actividad, la narrativa, las fotos, el vídeo…..qué wapo ¡¡

    Este año aprendo a esquiar para poder apuntarme a esas.

    Un abrazo y enhorabuena a los tres.

    Sento

  3. Casi que me lo paso igual de bien en la montaña, como leyendo tus artículos, como mola rememorar un finde tan puro. Estoy frito por ver los vídeos. Yo la verdad es que todavía no estoy recuperado del todo, porque llevo una semanita de tres pares de cojones, el lunes estuve trepando palmeras, te lo juro que no me lo podía creer estaba mortimer y ayer tuve sesión doble, llegue a casa de currar a las 10 de la noche hecho semola, hoy tengo niños y a ver si descanso un poco hasta el sábado que es la 101, ya te contare. Un besaco mu gordo y hablamos pronto.

    1. Muchas gracias Poli. Ha sido un fin de semana cojonudo, espero que podamos vernos pronto.
      El vídeo como puedes ver ya está subido.
      Descansa que el sábado tienes buen tute en la 101. Ya me contarás como ha ido. ¡Muchas suerte para todos!

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