Ruta circular por la Sierra de Bèrnia qué parte de las Fuentes del Algar y asciende hasta el Fort de Bèrnia para alcanzar después la cumbre de la sierra. Desde allí recorre el cordal hasta el collado del Portixol, pasando por varios tramos con trepadas, destrepes y pasos equipados con cadenas. Un itinerario muy completo que combina historia, geología y un tramo de cresta, fácil pero con ambiente.
Para encontrar la última actividad reseñada en este blog realizada con Sento y Lidón, mis compañeros en la ruta de hoy, tengo que remontarme a 2019. Entonces subimos al Despeñador y recorrimos la cresta del Fraile haciendo un intermedio en la ferrata de Catí. Antes de aquella, coincidimos en 2014, en la cresta dels Castellets.

Sin embargo, durante años fueron dos de las personas con las que más escalada, senderismo y montañismo compartí. Con el tiempo cada uno ha seguido su camino. Así que, volver a coincidir es motivo de alegría.
Para este reencuentro elegimos la Sierra de Bèrnia, divisoria natural de las Marinas, y una de mis montañas favoritas de Alicante. Ofrece itinerarios muy variados, desde rutas senderistas hasta el recorrido integral de su cresta, pasando por recorridos montañeros como el de hoy.
Cima de Bernia y Portitxol desde las Fuentes del Algar
Día con niebla y lluvia, que nos acompañan desde antes de llegar a la cumbre hasta algo después del Portixol —justo la parte más delicada de la actividad— que terminan dando carácter a la jornada. Lo que podría haber sido una bonita ruta sin nada especialmente reseñable se transforma en una salida otoñal con mucho ambiente.
Aproximación desde las Fuentes del Algar
La ruta, que hasta el Fuerte de Bernia sigue el PR-CV 48, comienza en las inmediaciones de las Fuentes del Algar. Empezamos caminando por pistas, primero asfaltadas y después de tierra, que atraviesan una zona agrícola dominada por invernaderos, dedicados en su mayoría al cultivo del níspero.
No tardamos en abandonar estas pistas para incorporarnos a un sendero que gana altura de forma progresiva.
La senda asciende por la ladera oeste de la sierra hasta el Corral Roig, muy cerca de una curiosa formación conocida como Bancal Roig.
El Bancal Roig, una curiosa dolina roja
El Bancal Roig es una planicie más o menos circular de tierra rojiza que llama la atención en medio del paisaje. Se trata de una dolina, una depresión típica de los terrenos calizos formada tras el colapso de una cavidad subterránea.
El característico color rojo del suelo se debe a la presencia de óxidos de hierro acumulados en los sedimentos.
Dejamos atrás la dolina siguiendo una pista que llanea.
Subida al Fort de Bèrnia
Aproximadamente un kilómetro después del Bancal Roig llegamos a una densa pinada en la que hay que estar atentos a un desvío a mano izquierda señalizado con hitos. Dejamos la pista y empezamos a subir hacia el Fort de Bèrnia, pasando junto a un panel informativo del PR-CV 48, la senda balizada que acabamos de recorrer.

Poco después alcanzamos los restos de esta curiosa fortificación.
El Fort de Bèrnia fue construido en 1562 por orden de Felipe II con el objetivo de defender la costa de los ataques otomanos. Sin embargo, su ubicación —demasiado alejada del litoral— lo convirtió en una infraestructura poco eficaz.
En 1612, Felipe III ordenó su demolición para evitar que pudiera ser utilizado por los moriscos rebeldes.

Hoy todavía se conservan varios elementos del conjunto:
- Arcos de la estructura principal
- El foso defensivo
- Restos del bastión
- El aljibe
- Tramos de muralla
Ascenso a la cima de Bèrnia
Desde el fuerte seguimos un sendero con hitos y alguna marca aislada de pintura que se dirige directamente hacia las paredes de la sierra.
La senda se va difuminando al alcanzar el runar, una zona de piedra suelta donde la pendiente aumenta notablemente. Este tramo exige paciencia y buena pisada. Una vez superado hay que desviarse a la izquierda para atravesar una pequeña cornisa y remontar después la cresta.

Aquí aparecen las primeras trepadas equipadas con cadenas, que permiten superar los pasos más expuestos. Tras estos primeros metros la progresión por la cresta se vuelve más sencilla.
Niebla en el cordal de la sierra
Cuando alcanzamos el cordal la niebla empieza a envolvernos y el ambiente cambia por completo. El paisaje se vuelve más cerrado y la sensación de alta montaña aumenta.
El día me recuerda mucho a aquel de hace unos 25 años cuando vine por primera vez a conocer Bèrnia con Cris y Marcos. En aquella ocasión la niebla también estaba presente y, ante nuestro desconocimiento de la sierra, decidimos no continuar. Hoy, en cambio, seguimos adelante. Eso sí, con precaución. La roca está húmeda y Bèrnia mojada es un auténtico tobogán.
La cumbre de Bèrnia
Antes de continuar por la cresta hacemos una breve parada en la cumbre de Bèrnia (1.128m) para hidratarnos y comer algo.

Desde aquí seguimos hacia el este, recorriendo el cordal de la sierra en dirección al Portixol, la parte más interesante de la ruta desde el punto de vista montañero.
Travesía de la cresta hasta el Portixol
Llegamos a un destrepe equipado con cadenas, envueltos en una espesa niebla. La lluvia empieza a caer, aunque de forma suave.

A partir de aquí el recorrido se vuelve muy entretenido. El terreno cambia constantemente con pequeñas subidas y bajadas hasta alcanzar un paso lateral equipado con cadena, uno de los puntos más delicados del itinerario.
Finalmente un último destrepe de varias decenas de metros, que recorremos con mucho tiento porque la roca está empapada, nos deja en el collado del Portixol.

Regreso por los senderos PR-CV 7 y PR-CV 48
En el Portixol las dificultades terminan. Descendemos hacia el sur hasta enlazar con el sendero balizado PR-CV 7, que seguimos en dirección al Fort de Bèrnia.
Desde aquí enlazamos con el PR-CV 48 por el mismo camino de subida.

Poco a poco el día comienza a abrirse. Para cuando llegamos a las Fuentes del Algar las nubes todavía dominan el cielo, pero empiezan a aparecer algunos claros.
Una buena forma de terminar una jornada que, gracias a la niebla y la lluvia, ha tenido bastante más ambiente del que esperábamos al empezar a caminar. Y sobre todo, una buena manera de retomar esas jornadas de montaña que durante tantos años compartimos Sento, Lidón y yo.
Galería de fotos










Mapa de la ruta
Resumen de la actividad
| Entorno y medio | |
|---|---|
| Marina Baixa | |
| Sierra de Bernia | |
| Cielo cubierto, niebla y lluvia | |
| Ver en Wikiloc | |