Las comidas liofilizadas o deshidratadas son alimentos a los que se les ha retirado el agua, lo que permite conservarlos durante largo tiempo y reducir mucho su peso y volumen. Se usan desde hace años en actividades de montaña donde la logística importa -travesías, alpinismo, esquí de montaña, rutas con vivac- porque pesan y ocupan poco, se preparan rápido y aportan la energía necesaria tras un día intenso. Encajan bien, más por funcionalidad que por placer gastronómico, aunque es verdad que han mejorado mucho con el tiempo.
Hace unos días recibí en casa una caja con diez sobres de comida liofilizada de distintas marcas. Es el inicio de una colaboración con Liofilizado & Co, en los que voy a probar estas comidas deshidratadas a cambio de dejar mi opinión sincera, de los distintos sobres.

Comida liofilizada en este blog
Aunque en mis actividades de montaña suelo llevar comida sencilla a base de fruta, barritas energéticas, frutos secos y en rutas más largas o con vivac, comida no siempre caliente pero si ligera y preparada en casa, en muchas ocasiones he tirado de comida liofilizada, ya que por peso, volumen, rapidez y facilidad de preparación es lo más cómodo, fácil y adecuado. Rutas en las que he tomado este tipo de comidas son el Kungsleden, donde cargué comida para cinco días, o el canuto norte de la Alcazaba para tres. Por eso he aceptado probar estos productos y hablar sobre ellos, siempre dentro de mis actividades y desde la experiencia real. Y por supuesto, con sentido crítico.
Qué incluye el envío
El paquete incluye diez sobres de comida liofilizada de distintas marcas. A priori todos parecen comidas principales individuales. El formato es el habitual en este tipo de comidas sobres con instrucciones claras y pesos contenidos.
En próximos artículos y según los vaya probando iré mencionando cada producto, enlazando a su ficha correspondiente y contando cómo encaja en la actividad.
Cómo voy a probarlos
Evidentemente no voy a hacer pruebas en casa. Estos sobres los llevaré al monte y los usaré al final de una jornada larga, en una ruta invernal o en una salida con poco margen para cocinar. Me interesa ver cómo responden en ese contexto y si realmente aportan lo que prometen.
Cada vez que utilice uno de estos productos lo comentaré dentro del artículo de la ruta, igual que hablo del itinerario, el desnivel o el material que llevo. No separo la comida de la actividad.
Sobre la colaboración
Este artículo sirve como punto de partida. Invito a los lectores a visitar la web de Liofilizado & Co, desde donde distribuyen estas comidas, y a quien las haya probado a dejar sus comentarios sobre las mismas al final de este artículo.
Mi idea es sencilla: probar los productos en situaciones reales y contarlo cuando tenga algo que decir. No hay conclusiones ni valoraciones previas. Eso vendrá después, plato a plato y salida a salida.
Este artículo forma parte de una colaboración. El contenido y las opiniones que aparezcan en textos posteriores se basan únicamente, y como todo el contenido de mi blog, en mi experiencia personal.
En breve os voy contando.